Castillo de Canena es una empresa familiar con una larga tradición olivarera que data de 1780. Nuestros aceites toman su nombre de la residencia familiar, el Castillo de Canena, ubicado en pleno centro del olivar jienense. Producimos aceites monovarietales de cosecha temprana de las variedades picual, arbequino y royal. Desde un punto de vista organoléptico, nuestros aceites tienen mayor personalidad y complejidad, muy frutados, ideales para terminar platos. Al ser cosecheros, controlamos todos los eslabones de la cadena de valor. Castillo de Canena, tanto los aceites como la empresa, han sido galardonados con los premios más prestigiosos del mundo. Año tras año lideramos la Guía Flos Olei, siendo reconocidos como el mejor aceite del mundo. Además, tenemos el respaldo de los mejores chefs del mundo, trabajando con ellos en más de 50 países. Por último, Castillo de Canena es líder en innovación, protección del medio ambiente y responsabilidad social corporativa, todo ello respaldado con las certificaciones más exigentes.